Sí, ya sé... Me miran las actividades con resentimiento. Me preguntan: "¿Cómo haces para tardar tanto?". Y aunque tenga respuesta, mis pobres tareas no hallan alivio cuando explico las causas que me tienen tan desordenado en este MOOC... Termino contestándoles con un lacónico: no es culpa mía que sea un curso tan expansivo.
En fin, allá va el trabajo realizado sobre el reto planteado en la tercera entrega acerca de la creación del banco de conocimientos. Se trata de un resumen en vídeo montado junto a mi compañera de trabajo que también realiza este curso de Educación Expandida. Os dejo su enlace: http://ideandotrocamino.blogspot.com.es/2016/05/banco-de-conocimientos.html.
Desde el primer momento entendimos que una actividad como la propuesta sería un interesante recurso dinamizador en nuestro claustro y, aprovechando una de las reuniones de ESO, llevamos a cabo la presentación del reto atendiendo a la rúbrica que se nos había proporcionado, tratando de llevar a cabo los siguientes pasos básicos:
1. Introducción sobre el proyecto buscando la integración en el mismo de nuestros compañeros.
2. Presentación de los contenidos que habilitan un banco de conocimientos.
3. Debate buscando promover una participación enriquecedora.
4. Creación del Banco en función de las expectativas de cada participante.
5. Evaluación del producto.
Las conclusiones fueron francamente alentadoras y ahora nos toca a nosotros sacarle partido. En eso estamos.
La sensación que provoca la lectura de ambos términos me predispone a no guardar ningún recato, a no preguntarme cada minuto dónde iremos a parar con este curso. Me propongo formar parte de una idea, de una actitud sobre la acción de aprender y enseñar que incorpore sorpresas y decisiones. No deja de avasallarme la ocurrencia de que cuando termine el curso, invitaré a los alumnos a que participemos en las clases como si fuéramos una creativa banda de músicos de jazz.
Nos expandiremos como una caravana multiplicándose en el desierto.